viernes, 21 de enero de 2011

Mi corazón como un hotel. Un hotel de corbatas en las perillas y perfumado a tabaco filtrado, de tus labios y los mios. Un hotel abandonado, lleno de habitaciones vacias y recovecos donde aun descansan risas, anecdotas y llantos atrapados en el viento y el tiempo. Y vos, unica, irrepetible, irremplazable, podes ir también cuando quieras de mi corazon como un hotel abandonado. Nadie podrá nunca ocupar ese vacio, llenar esa habitación, ese hueco será vacio por siempre o hasta cuando quieras regresar. Prometo no tocar nada, dejar todo tal cual lo abandonaste asi cuando vuelvas te sientas como clavada en otros tiempos, tiempos mejores donde reiamos, paseabamos y jugabamos también, donde podremos comenzar a construir nuevos y hermosos recuerdos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario